GODO 2019 SABADO JPG

 

En el cine lo explicó perfectamente Juan Antonio Bayona en su celebrada película “Lo imposible”.

Hoy en la central del Real Club Tenis Barcelona, la pista que lleva el nombre del 11 veces campeón del Barcelona Open Banc Sabadell, Rafael Nadal, el austriaco Dominic Thiem ha realizado algo también imposible en el universo del tenis como es batir al jugador mallorquín en tierra batida y en su propio jardín. Thiem se ha hecho con la plaza que quedaba para la final de mañana con un doble 6-4 en poco más de dos horas. Inapelable.

Un magiustral Thiem, que ha demostrado dominar todos los golpes del tenis, ha batido a Nadal logrando primero vengar su derrota en esta misma pista de 2017 y segundo colocarse tras Novak Djokovic, el único hombre que ha sido capaz de derrotar a Nadal siete veces en tierra batida. Thiem lo había hecho en tres ocasiones, en Buenos Aires, Roma y Madrid, una por año, y ahora suma una más que tiene además el añadido de haber sido conseguida en Barcelona.

El número 5 del mundo, vencedor hace unos días en Indian Wells, se convierte en uno de los grandes de la temporada y gran favorito para obtener la victoria mañana, aunque en la final tendrá una muy dura oposición en el ruso Daniil Medvedev.

Le ha bastado a Thiem un break en cada set para marcar la diferencia con Nadal, que ha jugado su mejor tenis de la semana, pero enfrente ha tenido al peor rival que podía encontrar. El mallorquín lo ha intentado por todos los medios, pero su rival ha ido neutralizando todas sus iniciativas con acierto y buen criterio. Ha combinado golpes de revés excelentes con dejadas que apenas permitían que Nadal pudiera moverse. Ha desplegado toda su gama de recursos que le han de convertir, y muy pronto, en el verdadero rey del tenis sobre tierra.

Nadal, resignado tras ceder el segundo break en el quinto juego de la segunda manga, ha luchado hasta el final como en él es costumbre (con 5-5 y servicio de Thiem ha dispuesto de un esperanzador 0-40), pero la suerte estaba ya echada y hoy era el día de darle el relevo a Thiem, el heredero del trono.