TOMMY ROBREDO JPG

El Barcelona Open Banc Sabadell ha decidido conceder la primera invitación ‘Wild Card’ para la fase previa de la edición de este año (número 68) a Tommy Robredo, campeón del torneo en 2004. 

El jugador catalán buscará la clasificación para disputar el cuadro principal por decimoctava vez y con la mirada puesta en recuperar esas sensaciones que le llevaron a consolidarse como uno de los mejores jugadores del mundo. Sus prestaciones en Barcelona siempre son muy buenas y ha logrado llegar por lo menos a cuartos de final hasta en siete ocasiones.

A sus 38 años y con 12 títulos en su haber no le queda nada por demostrar. Su pasión por el tenis le impide colgar la raqueta todavía y una de sus principales ilusiones es seguir jugando el Barcelona Open Banc Sabadell en el RCTB-1899, su club de toda la vida. En estas pistas recibe siempre el calor de un público que le quiere y que sabe apreciar su entrega.

El revés a una mano denota clase y ‘savoir faire’. Ese símbolo de distinción de la aristocracia del tenis, la estirpe de jugadores que se mantienen fieles a la tradición, también es propio de Tommy Robredo. Fue uno de esos niños que tomó la decisión de jugar soltando el brazo como un látigo a lo Stefan Edberg y este golpeo se ha convertido en todo un símbolo de su juego.

Actualmente ocupa la 228º posición del ranking ATP, pero en 2006 con 24 años llegó a ser el quinto mejor jugador del mundo de una clasificación comandada por Roger Federer (1º), Rafael Nadal (2º), Ivan Ljubicic (3º) y David Nalbandian (4º).

Es tal su pasión por el deporte de la raqueta que en los momentos en que no juega sigue ligado a él ya sea organizando a través de su fundación el ya tradicional torneo de tenis en silla de ruedas Open Santi Silvas o simplemente viendo a los mejores tenistas por televisión.