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“No me olvido nunca que nací, profesionalmente hablando, en un bodegón familiar, en la parte vieja donostiarra, donde con el máximo mimo posible se elaboraba una cocina hogareña, sabrosa, contundente. Los tiempos han cambiado, pero seguía convencido de las posibilidades de un concepto de restauración rápida de alta calidad que combinara elementos innovadores de nueva cocina con productos tradicionales de la gastronomía vasca”. Según palabras del propio Berasategui.

 

 

Martín Berasategui. La excelencia gastronómica.

“No me olvido nunca que nací, profesionalmente hablando, en un bodegón familiar, en la parte vieja donostiarra, donde con el máximo mimo posible se elaboraba una cocina hogareña, sabrosa, contundente. Los tiempos han cambiado, pero seguía convencido de las posibilidades de un concepto de restauración rápida de alta calidad que combinara elementos innovadores de nueva cocina con productos tradicionales de la gastronomía vasca”. Según palabras del propio Berasategui.

Pocas cosas pueden superar en la vida, digan lo que digan las filigranas gastronómicas a las que estamos asistiendo en los últimos tiempos. Martín Berasategui cocina para enamorar, fiel a sus raíces empezó a los 12 años en el Bodegón Alejandro de San Sebastián ayudando a su madre en los fogones lo que despertó lo que es hoy su vocación y su vida.

El restaurante es miembro de Relais & Chateaux ya que lo que predomina en el local es la elegancia y la tranquilidad. A nivel gastronómico representa la excelencia y a nivel personal la eminencia es poco, para poder definirlo. Es evidente que por los precios que tiene el restaurante aunque parezcan altos, no lo son en absoluto porque detrás de cada creación culinaria hay muchos cientos de horas de pruebas y de trabajo pero, como dice él: "lo más importante es el producto y eso es la base de mi cocina". Mima hasta la exageración el producto de la tierra y del mar, le da el toque mágico de la experiencia acumulada, y el resultado raya la perfección.

El gozo nos acompaña. Somos humanos y susceptibles al placer. Estamos creados para responder a los deleites que nos ofrece la vida. Y cuando no es así, los buscamos deliberadamente. Frente a las opiniones de algunas personas que opinan que esto es secundario,  se alza la realidad: y es que nos demos cuenta o no, todos nuestros actos van encaminados  hacia aquello que nos proporciona gozo. De entre todas las variadas fuentes de satisfacción a las que podemos reaccionar está ese plato de comida. Un plato que es algo más que eso. No es el plato en la mesa del comedor de cada día, es algo que de repente parece renacer,  emerge y sorprende por su color, por el sabor que deja entre la lengua ávida de disfrute, por el olor que desprende de su superficie.

Somos reactivos al placer porque la naturaleza nos hizo así, lo buscamos y respondemos. Martín Berasategui se introduce en el pecado de la lujuria cristiana confeccionando platos para la tentación. Disfruta ideando obras exquisitas. Así creó los salmonetes con cristales de escamas (en la foto): ilusión, inspiración, espíritu de riesgo, atrevido……… en un marco arquitectónico que acompaña, con un personal amable. Todo un decorado que remata el gran deleite de un plato construido y elaborado para llegar a lo más alto del placer culinario.

Martín cocina con sentido común y el orgullo de haber nacido en una tierra noble y gastronómicamente afortunada, practica una cocina enraizada, fiel a sus proveedores de mayor confianza. Posee el don de la exactitud, tras forjar su personalidad como cocinero trasladando la disciplina de la pastelería, bombonería y heladería a la alta cocina salada, elevando al máximo su calidad.

Marca tendencia con un estilo muy definido y una forma de trabajo concebida para que sus clientes alcancen el máximo confort, sintiendo en cada visita como una experiencia única e irrepetible. Es un  recolector infatigable de la mejor materia prima, sabiendo crear un verdadero “savoir vivre” y universo propios.


Sus tres estrellas Michelín y las altas puntuaciones en todas las guías gastronómicas del mundo hacen de este restaurante guipuzcoano una referencia de alta gastronomía ligera, imaginativa, fresca e inmediata, elaborada con técnica preciosista.

Aunque solamente es mi opinión, Martín Berasategui es, hoy por hoy, el mejor cocinero de España con el permiso de Ferrán Adrià.

Por Fernando Martínez.

Director de la revista Ambigú.

Restaurante Martín Berasategui.
Loidi nº 4
20160 LASARTE (GUIPUZCOA)
Reservas: 943 366 471
Menú degustación: 162,00€.
Acepta todas las tarjetas.

Más información en: www.martinberasategui.com