Esta villa nos ofrece la posibilidad de revivir el lejano pasado medieval en un enclave único, en el que todavía es posible retroceder en el tiempo mientras se recorren sus estrechas callejuelas, se cruza la muralla de la Colegiata o se escuchan viejas leyendas de doncellas y reyes moros… Paisajes únicos, un mundo de agua y roca, abismos que son refugio de una variada fauna y flora, pinturas rupestres, torres y murallas almenadas, ermitas, arquitectura tradicional, senderismo, aventura, el mítico descenso del Vero... Todo se encuentra en Alquézar.

 

 

 

ALQUEZAR Y EL PARQUE NATURAL DE LA SIERRA DE GUARA

Villa medieval que se yergue sobre el Cañón del Río Vero, en un entorno de salvaje belleza,  declarada Conjunto Histórico Artístico, en pleno Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara y del Parque Cultural del Río Vero.

Esta villa nos ofrece la posibilidad de revivir el lejano pasado medieval en un enclave único, en el que todavía es posible retroceder en el tiempo mientras se recorren sus estrechas callejuelas, se cruza la muralla de la Colegiata o se escuchan viejas leyendas de doncellas y reyes moros… Paisajes únicos, un mundo de agua y roca, abismos que son refugio de una variada fauna y flora, pinturas rupestres, torres y murallas almenadas, ermitas, arquitectura tradicional, senderismo, aventura, el mítico descenso del Vero... Todo se encuentra en Alquézar.

Y sobre este impresionante entorno paisajístico se eleva majestuosa la Colegiata, antaño fortaleza y hoy Monumento Nacional.  Emplazada donde antaño estuvo la antigua fortaleza musulmana esta monumental Colegiata ha visto como el trascurrir de los siglos y las diferentes corrientes artísticas, dejaban su huella. 

Desde Alquézar también se pueden visitar las pinturas rupestres, primeras manifestaciones artísticas que datan entorno al año 22.000 a.c. El arte levantino y el arte esquemático son los mejor representados en Guara. La historia más inmemorial de los pobladores de Guara escrita en piedra... para siempre.

La villa de Alquézar ofrece también múltiples alternativas a los amantes de la naturaleza y los deportes de aventura: espeleología, escalada, excursiones a caballo o en bicicleta, descenso de barrancos o realizarse numerosas rutas senderistas.

El rumor de las aguas del Vero, que se abre paso entre grandes rocas, nos acompañará mientras disfrutamos de este bellísimo rincón del Somontano, un enorme sistema montañoso de más de 80.000 hectáreas. Su abrupta orografía, esculpida por la extensa red fluvial de aguas bravas y cristalinas, se brinda de forma ideal ante los visitantes, que a lo largo de todo el año la recorren y practican en ella, diferentes actividades de ocio y de todo tipo de deportes de aventura.
 
Pero la Sierra no solo muestra su belleza, también platea desafíos. En la escalada deportiva, que en Guara se ha convertido en un referente a nivel mundial, su escarpada orografía hace que presente multitud de paredes y farallones de gran verticalidad, que constituyen el reto soñado por escaladores de todo el mundo. En la práctica del barranquismo los turistas, acompañados por guías profesionales, descienden por los angostos barrancos sorteando toda clase de obstáculos naturales, con las bravas aguas cristalinas de inseparable acompañante.

Silvia Barrufet
Periodista